En el barrio Mutual de Río Grande, sobre calle Viedma, funciona Le Brûlée, una cafetería y pastelería que nació del esfuerzo de dos amigas que decidieron emprender tras quedarse sin trabajo.
En diálogo con Minuto Fueguino, Romina contó: “Estamos a punto de cumplir los siete meses. Todo empezó por una idea con mi amiga, somos amigas desde muy chiquititas y decidimos emprender. Las dos nos quedamos sin trabajo, yo estaba en la fábrica y decidí empezar con ella”.
La propuesta combina panadería, pastelería y cafetería. “Yo ya venía haciendo tortas en mi casa, y mi amiga se fascinó con el café. Entonces decidimos que yo me encargaría de la pastelería, ella de la cafetería y su hermano de la panadería. Siempre da miedo invertir, pero acá estamos”, señaló.
El local abre de martes a domingo y ofrece productos elaborados íntegramente allí. “Todo hecho acá, todo. Los croissants y las medialunas salen muchísimo, están súper de moda. También tenemos torta rogel, quilampay, cheesecake, lemon pie, tarta de frutas, pavlovas, entre otras opciones”, detalló Romina.
La atención del público ha sido positiva desde el inicio. “La respuesta de la gente es muy buena. Las mañanas son un poco más tranquilas, pero durante las tardes se llena, gracias a Dios, muchísimo”, destacó.
El lugar también sorprende con una ambientación particular. “Todo esto nos fueron regalando abuelos, tíos, casas de antigüedades. Son cosas que tienen historia y llaman mucho la atención de los clientes”, explicó.
Actualmente, en el emprendimiento trabajan cuatro personas, todas familiares. “Por el momento somos cuatro, pero somos toda familia”, dijo Romina, quien agradeció el acompañamiento de los vecinos y reafirmó su decisión de apostar por quedarse en la ciudad.
Compartinos tu opinión