La ciudad se viste de amarillo cuando el diente de león cubre veredas y plazas. El paisaje alegra la vista, pero también activa las alergias. El doctor Emilio Jiménez, especialista en alergias, lo confirma en Radio Fueguina: “El polen del diente de león es uno de los alérgenos más frecuentes que encontramos en las pruebas a nuestros pacientes”.
Según el médico, la temporada se siente con claridad. “A fines de septiembre y principios de octubre las flores empiezan a aparecer en mayor cantidad, y en noviembre ya vemos un aumento de las consultas. Los pacientes llegan con picazón en los ojos, estornudos y rinitis”, describe.
Jiménez incluso bromea con la situación: “La llamo el terror de las maestras jardineras. En nuestra ciudad hay pocas flores para regalar en los actos escolares y los chicos suelen llevar dientes de león a las docentes. Después terminan en el consultorio contándome que les produjo alergia”.
La advertencia no se limita a la flor. “Todo el componente de la planta puede generar síntomas: la flor, las hojas y el tallo, porque todos comparten la misma proteína alergénica”, explica. Esa proteína pertenece a la familia de las “compositáceas”, un grupo que abarca otras especies. “Dentro de esta familia también está la margarita, la flor blanca que vemos en una segunda etapa del verano. Y muchas flores ornamentales que el municipio coloca, por ejemplo en la avenida San Martín, también forman parte del mismo grupo y pueden provocar reacciones”, agrega.
Sobre los productos derivados, el especialista aclara: “El diente de león se usa en diferentes preparados, incluso en miel. Pero la proteína que provoca alergia se rompe con el calor, así que es muy probable que un alimento cocido o procesado no genere síntomas. Quizás, si se consume la planta cruda, la boca pueda picar un poco, pero en la miel no solemos ver reacciones”.
Para quienes ya sienten molestias, la recomendación es directa. “Si en su casa o en la plaza del barrio hay flores amarillas y empieza a estornudar o a lagrimear, es probable que la causa esté en esta floración de primavera. La buena noticia es que es temporal y desaparece cuando termina la temporada”, concluye Jiménez.
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