La fuerte llegada de turistas a los senderos naturales de Ushuaia impulsó una petición en Change.org donde vecinos, senderistas y visitantes reclaman intervención estatal, fiscalización y campañas de concientización. El pedido apunta al INFUETUR y a la Secretaría de Ambiente, con el objetivo de ordenar el uso de los circuitos más concurridos.
El caso más mencionado es el de la Laguna Esmeralda, uno de los recorridos más populares, ubicado a unos 18 kilómetros de la ciudad. Allí denuncian falta de planificación y controles, presencia de venta ambulante, alquileres informales de equipos, guías no habilitados y ausencia de servicios mínimos como estacionamiento organizado y asistencia en el acceso.
Según advierten, el desborde no solo afecta la experiencia turística: también incrementa riesgos de seguridad y agrava el deterioro ambiental. Con barro y desgaste del terreno, muchos caminantes se abren por los costados, aparecen huellas alternativas y crece la posibilidad de extravíos o accidentes.
Entre las medidas solicitadas figuran señalización adecuada, regulación de servicios, presencia permanente de personal habilitado y protocolos de seguridad con puntos de información y primeros auxilios. Los firmantes sostienen que el turismo de naturaleza necesita un sistema sostenible para proteger los senderos y evitar que la popularidad termine convirtiéndose en un problema mayor.
Compartinos tu opinión