La posibilidad de extender el ejido urbano de Ushuaia volvió a instalarse en la agenda legislativa y no se descarta que el proyecto pueda avanzar antes de que finalice el año, en el marco de la prórroga de las sesiones ordinarias y del plazo vigente para que las comisiones emitan dictamen hasta el 30 de diciembre.
En ese contexto, se resolvió convocar a un plenario de legisladores para este jueves, instancia en la que se abordarán distintos temas de peso. Entre ellos, figura el acuerdo mediante el cual YPF transfiere a Terra Ignis la totalidad de las concesiones de explotación hidrocarburífera en las áreas Lago Fuego, Los Chorrillos y Tierra del Fuego, junto con la prórroga por diez años de esas concesiones a favor de la empresa estatal fueguina. Ambas iniciativas requieren, al menos, diez votos para su aprobación.
De manera paralela y con carácter sorpresivo, también se incluirá en el temario el proyecto de ampliación del ejido urbano de la capital provincial, presentado en abril del año pasado por el legislador Juan Carlos Pino. La propuesta plantea extender los límites del municipio hasta la zona de la Hostería Petrel y avanzar sobre el área del río Lashifashaj hasta su desembocadura, en cercanías de la Estancia Harberton.
El legislador explicó que la iniciativa no se limita a una redefinición cartográfica, sino que busca dar respuesta a múltiples problemáticas estructurales de la ciudad. Entre ellas, mencionó la necesidad de generar soluciones habitacionales, promover nuevas fuentes de empleo y acompañar el crecimiento poblacional de Ushuaia. En ese sentido, remarcó la importancia de consolidar un circuito económico integrado por la Ruta Nacional Nº 3, la Ruta J y la Ruta de la Costa.
Pino consideró que la ampliación del ejido urbano es una discusión postergada que debe encararse sin prejuicios. Sostuvo que es necesario abrir el debate con todos los sectores de la comunidad y advirtió que, si bien existen posiciones reticentes, es fundamental avanzar en una discusión de fondo que permita planificar el futuro de la ciudad.
En ese marco, recordó experiencias anteriores vinculadas a la desafectación de tierras para urbanización, como las primeras 64 hectáreas de Andorra, las 50 hectáreas de Alakalufes y las 42 de Barrancas del Río Pipo. A esos antecedentes sumó las ampliaciones realizadas durante distintas gestiones municipales, que permitieron incorporar cientos de hectáreas más al desarrollo urbano.
Finalmente, el legislador planteó que Ushuaia enfrenta hoy un escenario con escasa disponibilidad de tierras fiscales, tanto provinciales como municipales y privadas. Frente a esa realidad, señaló que el debate se reduce a dos alternativas: avanzar en la ampliación del ejido urbano o profundizar un modelo de densificación mediante construcciones en altura, una definición que, a su entender, la ciudad ya no puede seguir postergando.
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