Luego de más de siete meses de internación en el Hospital Regional Río Grande, Lautaro Nahuel Araujo, el niño que resultó gravemente herido en el trágico siniestro vial ocurrido en mayo a la altura del CEMEP, fue dado de alta y ya se encuentra en su domicilio bajo la modalidad de internación domiciliaria.
La información fue confirmada por el médico pediatra Nicolás Senn, quien estuvo a cargo del seguimiento clínico del menor junto a otros profesionales del sistema de salud. Según detalló el especialista, la internación domiciliaria era una necesidad para el niño, dadas las secuelas neurológicas severas que presenta tras el traumatismo sufrido en el accidente.
“Lautaro es un niño que necesita estas condiciones para poder estar en su casa. Todo lo que se hacía en el hospital hoy puede realizarse en el domicilio, con los cuidados y controles necesarios, disminuyendo los riesgos propios de una internación prolongada y permitiéndole estar con su familia”, explicó Senn.
El pequeño requiere atención permanente, con asistencia de enfermería, tratamientos farmacológicos, soporte nutricional y terapias kinésicas y respiratorias. Se trata de secuelas permanentes, por lo que el objetivo del tratamiento es mejorar su calidad de vida.
En cuanto a su hermano Dylan, de 8 años, quien también había sido internado en terapia pediátrica tras el choque, el médico confirmó que se encuentra clínicamente de alta y sin necesidad de tratamientos médicos, aunque continúa acompañado desde el plano emocional por su familia.
El profesional destacó además el rol fundamental del entorno familiar durante todo el proceso. “Fue admirable ver a la familia acompañar día y noche durante estos siete meses, atravesando el duelo por la pérdida de los padres y sosteniendo a ambos niños. Para todos nosotros, el alta de Lautaro fue un día de alegría”, remarcó.
Cabe recordar que el hecho ocurrió en mayo, cuando un Gol gris, conducido por Jonathan Joel Araujo, quien viajaba junto a su pareja Karina Lucía Cabrera, colisionó con otro vehículo. Ambos adultos fallecieron en el acto y sus hijos resultaron gravemente heridos. Las pericias determinaron que el conductor del otro rodado fue el responsable del siniestro.
La internación domiciliaria se concretó tras una presentación judicial realizada en septiembre, la cual quedó firme luego de que el Gobierno decidiera no apelar la resolución. Desde ayer, Lautaro continúa su recuperación en casa, acompañado por su abuela y su familia, marcando un nuevo paso en un proceso largo y profundamente doloroso, pero también cargado de compromiso y amor familiar.
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