La titular del área de Consumos Problemáticos del Municipio de Río Grande, Marcela Surano, dialogó con Fm del Pueblo y destacó el impacto que tuvo durante estos primeros ocho meses el Centro Ambulatorio “Hermana Carla Riva”, inaugurado en marzo de este año y convertido en un nuevo espacio municipal para la atención, prevención y acompañamiento de personas con consumos problemáticos y sus familias.
Surano remarcó que el cierre de año se vive “con muchísima alegría”, principalmente por la participación de la comunidad. Recordó que al momento de la inauguración muchas personas “tenían hasta temor de pasar por la puerta por el cartel”, pero que con el tiempo se logró sumar grupos familiares, grupos asistenciales y una participación sostenida en talleres, charlas y actividades preventivas.
Sostuvo que el trabajo del centro se apoya en dos pilares: asistencia y prevención. La asistencia, señaló, “siempre llega más fácil cuando hay necesidad urgente”, pero el verdadero impacto está en la prevención, donde aseguran haber avanzado de manera significativa.
En cuanto a la interacción con las familias, Surano explicó que hay realidades muy diversas: familias presentes, otras con dificultades para acompañar y personas sin redes de contención en la ciudad. Frente a ese escenario, afirmó que el equipo profesional se convierte muchas veces en “una familia de reemplazo”, sosteniendo procesos que requieren constancia y confianza.
Consultada sobre los consumos más frecuentes, aseguró que el alcohol continúa siendo el principal problema en Río Grande y en el país. También aumentaron las consultas por juego online, especialmente entre adolescentes, jóvenes adultos y mujeres. Señaló que el acceso irrestricto al celular es un factor determinante: “al aparato le llega todo: apuestas, drogas, combinaciones de sustancias, sexo, pornografía”. Frente a esto, insistió en la importancia del rol familiar: supervisión, diálogo y acompañamiento cotidiano.
Surano subrayó que la prevención sigue siendo el desafío más grande. “Es muy común que la comunidad espere hasta que aparezca el problema para pedir asistencia”, dijo, y afirmó que reducir estadísticas dependerá de construir políticas preventivas de manera conjunta entre profesionales y vecinos.
Finalmente, invitó a toda la comunidad a participar del cierre anual del centro este sábado, un encuentro con actividades recreativas, charlas, comida y un repaso del trabajo realizado en estos primeros ocho meses. “El que no lo conoce podrá acercarse y verlo de una manera más directa y cálida; y quienes ya han participado, los esperamos para seguir fortaleciendo este camino”, expresó.
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