Con 130 años de historia, el Instituto María Auxiliadora de Río Grande se prepara para celebrar una nueva etapa marcada por un hecho inédito: la asunción de Rosana Mansilla como directora del nivel secundario, la primera fueguina y exalumna en ocupar ese cargo. Su designación coincide con un aniversario especial: los 70 años del nivel primario, que será conmemorado este martes a las 15.30 horas con una celebración junto a toda la comunidad educativa en el gimnasio de la institución.
Una escuela que forma parte de la historia fueguina
Fundado en 1894 por las Hijas de María Auxiliadora, el colegio forma parte del corazón de la historia educativa de Tierra del Fuego. Surgió con un fuerte espíritu misionero, con el objetivo de educar a las niñas del extremo sur del país, y con el paso de los años se convirtió en un referente educativo y social de Río Grande.En sus aulas se formaron generaciones de fueguinos y fueguinas, muchos de los cuales hoy son docentes, profesionales y padres que eligen continuar el legado educativo de la institución con sus hijos. “Tuve la gracia y la misión de volver a este lugar para cumplir una función que amo profundamente”, expresó Mansilla en diálogo con Radio Universidad 93.5, tras su designación mediante un proceso de selección nacional impulsado por la Inspectoría de las Hijas de María Auxiliadora, con sede en Córdoba.
“Soy la tercera directora laica del colegio, pero la primera fueguina”, destacó con emoción, remarcando el valor simbólico que tiene su nombramiento para toda la comunidad educativa.
70 años del nivel primario
El Instituto María Auxiliadora creció junto a la ciudad. Primero abrió su jardín de infantes, luego el nivel primario —que cumple 70 años— y, en 1986, el nivel secundario. Mansilla adelantó que la comunidad vivirá una jornada especial de encuentro y celebración: “Vamos a festejar con alegría estos 70 años del primario, que son también parte de la historia de nuestra ciudad”.En 2012, la escuela se transformó en una institución mixta, dando un nuevo paso en su evolución educativa. “Cuando egresé en 1995 éramos todas mujeres. Hoy el colegio es más diverso y eso enriqueció mucho la convivencia y el sentido de comunidad”, recordó la nueva directora.
Una comunidad cercana y con identidad propia
Lejos de ser una escuela numerosa, el María Auxiliadora mantiene un modelo educativo de cercanía. “Cada curso tiene una sola división, lo que nos permite conocer a cada alumno, acompañar sus procesos y trabajar muy cerca de las familias”, explicó Mansilla.Actualmente, el nivel secundario cuenta con unos 230 alumnos, una cifra similar al nivel primario, mientras que el jardín de infantes reúne a unos 90 niños. Aunque comparte el espíritu salesiano con el Colegio Don Bosco, el Instituto María Auxiliadora tiene una gestión independiente. “Compartimos el carisma, pero somos dos comunidades distintas. Don Bosco trabajó con los varones y María Mazzarello con las mujeres, ambos con la misma misión educativa”, detalló.
Formación, fe y compromiso social
Politóloga y magíster en programas sociales, Mansilla combina su experiencia profesional con una profunda vocación docente. Participó del Congreso Mundial de Exalumnos de María Auxiliadora en Roma, donde reafirmó el valor universal del carisma salesiano: “Somos parte de una gran familia global. Quiero que los chicos comprendan que forman parte de algo mucho más grande que nuestra ciudad”.Además de su trabajo educativo, ha mantenido un fuerte compromiso comunitario. Integró el Club de Leones, participó en la Juventud Radical y forma parte de la conducción provincial de la UCR. “Uno tiene que devolver algo de lo que esta tierra le dio. Yo lo hago desde la educación, con amor y compromiso”, sostuvo.
Casada con Mauricio “el Polaco” Peregrino y madre de dos hijos fueguinos, Mansilla asegura que su vocación está guiada por la fe y el amor por su comunidad. “Entrego mi corazón en esta tarea. Asumí el 1 de agosto, en el mes de Don Bosco, y siento que su presencia me acompaña activamente. Mi deseo es jubilarme en esta función”, expresó emocionada.
Una historia que continúa escribiéndose
A más de un siglo de su fundación, el Instituto María Auxiliadora continúa siendo un pilar educativo y espiritual en Tierra del Fuego. Su nuevo liderazgo refuerza la idea de que la historia y la identidad local siguen vivas en cada generación que pasa por sus aulas.Rosana Mansilla camina los pasillos donde alguna vez fue alumna, saluda a los estudiantes por su nombre y observa los murales pintados por los egresados. “Cada grupo deja su huella. Eso es lo que hace que el colegio siga lleno de vida”, dice con una sonrisa, mientras el legado salesiano del María Auxiliadora sigue proyectándose hacia el futuro.
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