La presidenta de la Asociación de Taxis Unidos de Río Grande (ATURG), Griselda Fuentes, describió un escenario crítico para el sector, afectado por la competencia del transporte ilegal y la crisis económica. Según señaló, la demanda cayó cerca del 80% y cada vez son menos los autos que pueden mantenerse en la calle.
“Estamos en agonía. El transporte legal está en vías de extinción”, expresó con crudeza Fuentes en diálogo con Radio Fueguina Explicó que, aunque hay 255 taxis habilitados en la ciudad, “no llegan a 200 los que realmente están trabajando”, debido a los altos costos de mantenimiento y la falta de rentabilidad.
La dirigente señaló como principal causa la proliferación del transporte informal: “Hay miles de autos haciendo viajes por aplicaciones o grupos de WhatsApp. Se trabaja con un libertinaje absoluto. Los que cumplen las normas tienen menos beneficios que los ilegales, y eso destruye nuestro trabajo”.
Fuentes también destacó el impacto de la crisis general sobre la actividad: “Cuando hay fábricas que cierran o escuelas sin clases, nos afecta directamente. Es toda una rueda. Si la gente no va a trabajar o los chicos no van a la escuela, no hay viajes”.
Según indicó, un taxista puede hacer entre 8 y 15 viajes diarios, pero con ganancias netas de apenas “700 u 800 pesos”, pese a trabajar más de 12 horas. “Antes tener una matrícula era un orgullo, hoy no conviene. Muchos preferirían vender empanadas antes que seguir manejando un taxi”, afirmó.
En relación con las aplicaciones de transporte, denunció que retienen hasta el 30% del valor de cada viaje y generan fuga de divisas. “Nos empobrecen más, y nadie parece querer frenar esto”, cuestionó.
Por último, dejó una advertencia sobre el futuro del servicio: “No quiero imaginarme una Río Grande sin taxis, pero si seguimos así, ese día va a llegar. Estamos con los clavos en la mano para el cajón del transporte legal”.
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