Luis Schriber, integrante de la Cámara de Comercio y referente del Sector de Almaceneros de Río Grande, trazó un panorama crudo sobre la realidad económica que atraviesa el sector.
Durante una entrevista radial, Schriber coincidió con las declaraciones del dirigente Jose Luis Iglesias sobre la pérdida de mercado y advirtió que la situación “es cruel, pero está pasando”. “Cada vez hay más desocupación. Ahora se empiezan a ver los despedidos de las textiles, y en Ushuaia también echaron 150 trabajadores de Newsan. Esto se va agravando y se parece mucho a la época de Menem”, sostuvo.
El comerciante señaló que “no vamos camino a mejorar las relaciones comerciales, sino a ajustarnos cada vez más, presionados por el poder financiero”. En ese sentido, explicó que el uso de medios de pago digitales creció de manera exponencial: “Antes trabajábamos con un 30% en tarjetas y billeteras virtuales. Hoy llegamos al 95%, con descuentos que son cada vez mayores y sin ninguna mejora para el comercio”.
Schriber destacó que la compra de alimentos con tarjeta de crédito se ha multiplicado. “Tengo tres cuotas sin interés gracias a un convenio con el Banco Tierra del Fuego, pero es peligroso. Comprar comida en tres cuotas significa que lo que comés hoy lo pagás en tres meses. Y la tarjeta no perdona: si no pagás, los intereses son usura pura”, advirtió.
La caída del consumo es otro factor que preocupa. “La gente anda con mal humor, hay una pesadez que se siente. Nosotros tratamos de ponerle buena onda, pero detrás de todo esto hay una angustia generalizada. Todos estamos endeudados, los comercios con los mayoristas y los mayoristas con los proveedores”, describió.
Consultado sobre la posibilidad de que una baja de impuestos alivie la situación, Schriber fue categórico: “No se trata de eso. Se trata de generar empleo, de mover la economía. Podés bajar todos los impuestos, pero si no hay trabajo, la gente igual no los va a pagar”.
El referente de los almaceneros consideró que la crisis actual “es una agonía que se está alargando” y que “pocos van a quedar en pie si esto sigue así”. También cuestionó las promesas de reactivación económica. “Hablan de cosas buenas para Tierra del Fuego, pero lo que vemos es que se están cerrando fábricas y vaciando la provincia. La gente tiene que empezar a pedir resultados a los electos”, expresó.
Finalmente, Schriber cerró con un mensaje de realismo: “Por más buena onda que uno le quiera poner, la realidad es esta. No estamos bien y lo sabemos todos. Lo único que nos queda es seguir resistiendo”.
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