La actividad en los pequeños comercios no logra levantar cabeza. Luis Schreiber, referente del sector en Río Grande, describió en Radio Fueguina un panorama “complicado”, con costos en alza y márgenes mínimos que ponen en jaque la continuidad de muchos almacenes.
Según explicó, no hay señales de recuperación: los comerciantes “no ven avance ni mejoría” y anticipan un “horizonte muy negro” para los próximos meses.
Del lado del consumo, los vecinos ajustan al máximo para llegar a fin de mes. Creció el uso de tarjeta de crédito para compras chicas y se multiplican los pedidos de pago en 3 cuotas, una modalidad que, advierte Schreiber, “no es saludable” para el día a día del negocio.
Ante esa sensibilidad, remarcar precios es casi imposible: “al vecino no le podés aumentar porque no llega”, resumió, señalando que la rotación es baja y cualquier suba corta todavía más el flujo de ventas.
Uno de los rubros más golpeados es la carne vacuna. El consumo, dijo, se encuentra “en uno de los niveles más bajos” y cayó alrededor de 60% respecto de los mejores tiempos. En reemplazo, las familias buscan alternativas más económicas.
Mirando el cierre del año, el sector prevé fiestas muy tranquilas. Mayoristas y distribuidoras reducen los pedidos de productos navideños porque no esperan compras masivas ni stockeos de última hora.
Para Schreiber, la síntesis es clara: sostener un comercio hoy es cada vez más difícil, con costos que suben, ventas que se enfrían y un consumidor que prioriza el precio por encima de todo.
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