En Río Grande, una farmacia se convirtió en un espacio donde los libros también tienen su lugar. Viviana Maina, farmacéutica y amante de la lectura, impulsa una biblioteca circular y un club de lectura gratuito con el propósito de fomentar el amor por las letras, el arte y el encuentro comunitario a través de la palabra.
“Tenía otra farmacia en el Barrio Aeropuerto hace unos cinco años y comencé con esta idea porque soy amante de la lectura —cuenta Viviana—. Pensé: ¿por qué no hacer una biblioteca abierta a la población? Quien quiera puede venir, retirar un libro y cambiarlo luego por otro. Funcionó muy bien, me daba mucha alegría ver a las mamás venir con los niños de la mano para hacer el canje y motivarlos a leer”.
Con la mudanza del local, la iniciativa encontró nuevos desafíos. “Acá me está costando un poco más que la idea prospere, porque la gente todavía no comprende del todo lo que significa circular. Circular es venir, llevarse un libro y devolverlo o traer otro. Me pasa que muchos no reponen, y ya estoy diezmando mi biblioteca, porque la mayoría de los ejemplares los pongo yo”, comenta entre risas.
Para sostener el proyecto, Viviana creó este año un Club de Lectura libre y gratuito, que reúne a personas apasionadas por los libros. “Nos juntamos una vez al mes en distintos cafés de la ciudad. Así también ayudamos a promocionar los espacios locales. Las cafeterías se entusiasman y muchas veces organizan eventos culturales en torno a nuestras reuniones. La idea es hacer circular el arte, la literatura y la amistad”.
En cada encuentro, los participantes comentan una obra elegida colectivamente y comparten un souvenir artesanal inspirado en la lectura del mes. “Se van generando vínculos hermosos —dice Viviana—, fuera del trabajo, fuera de la casa. Amistades, momentos compartidos y un placer en común: leer”.
El Club de Lectura RG ya cuenta con presencia en redes sociales, donde invitan a nuevos lectores a sumarse. “Nos pueden seguir en Instagram, Club de Lectura RG, y pedir la incorporación al grupo de WhatsApp. Todo es libre, gratuito, y abierto a quienes quieran compartir esta pasión”, invita Viviana, convencida de que los libros también pueden sanar, unir y transformar.
La farmacia, entre remedios y lecturas, demuestra que la salud del alma también puede comenzar con una buena historia.
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