Jorge García Cuerva obispo de las provincias de Santa Cruz y Tierra del Fuego se refirieron a la situación que atraviesa parte de la sociedad cuando resuena algún caso de suicidio en esos dos lugares de la Patagonia, al respecto dijo “tenemos que ver qué se puede hacer; en el último tiempo estamos más alertas y preocupados”.
El referente relató “cuando me hice cargo de la diócesis era un tema que estaba como naturalizado, aparecían noticias a veces hasta semanales de que algún joven de la provincia se había quitado la vida. De que había intentado hacerlo y no sentía que hubiese reacciones más fuertes diría que en este último tiempo quizás desgraciadamente por tener mayores casos estamos todos como más alertas, como más preocupados y el tema está instalado” dijo y agregó que “en ese sentido nos tenemos que poner a pensar que se puede hacer”.
“Estamos hablando de gente en general que se va cerrando que se va aislado que su propia angustia existencial lo va tapando” por eso afirmó ante este flagelo que “él otro no puede pasar desapercibido, no puedo estar indiferente frente al drama el dolor la soledad del hermano, desde el vecino, desde el familiar, desde el amigo, desde el compañero de trabajo, desde el alumno en la escuela. No podemos ser indiferentes ante lo que le pasa al otro” dijo el Obispo.
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