Osvaldo Barría, es el encargado del Servicio de Sepelio de la Cooperativa Eléctrica, hace 18 años que trabaja en ese lugar, comenzó limpiando, de ahí pasó a conducir la carrosa fúnebre y hoy es el encargado de este servicio a la comunidad.
En primer lugar, dijo que “no es trabajo fácil, pero uno se ha acostumbrado por necesidad de aquel entonces”. Explicó que “cuando alguien fallece, la familia se acerca hasta acá y nosotros le preguntamos qué clase de féretro van a utilizar. A veces lo tenemos que vestir y traerlo para velarlos en la sala velatoria. En otras oportunidades varios antiguos pobladores han sido velados en las mismas casas de ellos”.
Dijo que el momento más complicado es cuando “nos acercamos para cerrar el cajon, si va a bóveda se tiene que soldar la tapa. Es el momento más difícil, porque algunos se desmayan y la gente llora sin consuelo. Yo fui 12 años chofer, una vez me paso que una persona se sentó al lado mío y se desmayó en el camino. Cuando ellos se sientan en el auto es algo muy difícil, porque no sabemos que decirle”.
Agregó que “es complicado cuando es un familiar, un amigo o un conocido. Es muy doloroso el momento que se vive acá. En algunos momentos casi me pongo a llorar cuando veo a padres que pierden a sus hijos pequeños. Trato de mostrarme fuerte, salgo afuera a tomar aire para que se me pase. Siempre estamos a disposición de la comunidad, tratamos de ayudarlos y aconsejarlos con los pasos a seguir, tratamos de hacer un poco más llevadero ese dolor. A veces nos han escupido, nos han querido pegar, pero nosotros preferimos callar y entender lo que ellos están pasando”.
Al ser consultado sobre algunas anécdotas, recordó que “cuando empecé a trabajar mucha gente iba a pie con la carrosa fúnebre, en una de esas se me fundió el motor del vehículo en Brown y Bilbao, tuvimos que bajar el cajón y llevarlo a pulso. Otra de las veces donde no supe que hacer fue hace más de 10 años cuando falleció una mujer, su marido me acompañó en el auto, este hombre lloraba desconsoladamente, pero vio una mujer y bajó el vidrio y comenzó a decirle piropos”.
Para finaliza dijo con mucho entusiasmo que “gracias al Concejo de Administración de la Cooperativa Eléctrica está en los últimos pasos el crematorio. Va a ser el único en la provincia. Muchas veces fuimos a llevar los cuerpos a Punta Arenas o Río Gallegos. Con esto se abarata costos, y es una opción más para los vecinos, es algo que está bien visto y muchos nos han preguntado cuando va a estar en funcionamiento”.
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