Un estudio de la Organización de Naciones Unidas (ONU), señala que durante el año pasado se registraron en el mundo, al menos, 87 mil asesinatos fruto de la violencia de género. El 58 por ciento de esas mujeres fueron ultimadas por sus parejas u otros integrantes de su familia. Se trata de una cantidad de personas similar a la cantidad de habitantes de Caleta Olivia, y es solo la estadística del organismo diplomático.
La mayoría de las mujeres asesinadas en el mundo, como víctimas de la violencia de género, murieron en manos de hombres de su propia familia. Así lo revela un estudio de la Organización de Naciones Unidas, (ONU), difundido en las últimas jornadas. El año pasado se registraron 87 mil femicidios en todo el mundo, de acuerdo al informe elaborado por el máximo organismo diplomático del planeta.
Cuando la ONU habla de mayoría, indica que cerca del 60% de esas muertes fueron en manos de familiares de las víctimas. Y, junto con el total de casos, se constituye como uno de los datos más preocupantes. Es que, cabe suponer, el hogar debiera ser el sitio más seguro para la integridad física y mental de las personas. No obstante, no parece ser así, de acuerdo a las cifras oficiales difundidas por el organismo.
En términos concretos, 50 mil de los 87 mil casos conocidos de mujeres ultimadas, fueron víctimas de sus novios, parejas, exparejas o familiares hombres. La proyección de tales datos arroja otro, sumamente significativo: los decesos, fruto de la violencia machista, son 137 por día o 6 cada hora.
Razones?
La investigación de violencia de género, desarrollada por el organismo supranacional, demuestra que en el mundo el lugar más peligroso para una mujer sería “su propia casa”. El “sentido de posesión, los celos o el temor por ser abandonados” serían algunas de las motivaciones que conlleva a los agresores a cometer feminicidio, según reveló su estudio.
Salvajes
El informe explica, además, que 5 de cada 10 hombres que mataron a sus parejas, no muestran sentimiento de empatía hacia la víctima. En tanto, 3 de ellos no tienen ningún tipo de remordimiento por el asesinato que cometió.
“El hecho de que las mujeres sigan siendo afectadas en un grado mayor que el de los hombres es un indicador que alerta del desequilibrio en las relaciones de poder entre ambos sexos dentro de los terrenos del hogar”, dijo públicamente Ángela Me, directora de estadística de la ONU.
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