El Gobierno nacional autorizó al buque oceanográfico estadounidense R/V Roger Revelle a desarrollar tareas de investigación científica en aguas bajo soberanía y jurisdicción argentina, en coordinación con el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP).
La solicitud fue remitida por el Ministerio de Relaciones Exteriores al Consejo Federal Pesquero (CFP) a fines de enero. Tras el análisis correspondiente, el organismo informó que no formuló objeciones para que el navío realice actividades de investigación científica marina durante el período previsto, aunque estableció como condición que los datos básicos, así como los informes preliminares y finales, sean remitidos con prioridad a la Argentina antes de su publicación.
La campaña, inicialmente prevista para febrero, fue reprogramada y se desarrollará entre el 5 y el 30 de marzo. El estudio se enfocará en el monitoreo de variables vinculadas al cambio climático en el Atlántico sur, tales como temperatura del agua, salinidad, niveles de oxígeno, concentración de dióxido de carbono de origen antropogénico y parámetros de hidrografía y oceanografía física.
El R/V Roger Revelle es propiedad de la Armada de los Estados Unidos (U.S. Navy) y opera bajo acuerdos científicos con la Oficina Naval de Investigación. En esta oportunidad será operado por la Universidad de California en San Diego, con financiamiento de la NOAA y la National Science Foundation, en el marco del programa internacional GO-SHIP (Global Ocean Ship-based Hydrographic Investigations Program), que reúne a diversos países.
Datos científicos con proyección estratégica
Los resultados de este tipo de campañas suelen incorporarse a bases de datos públicas compartidas entre los miembros del programa internacional. La información recabada resulta clave para comprender el impacto del cambio climático en el sistema oceánico y también para la gestión de recursos naturales, ya que variables como temperatura, salinidad, batimetría y concentración de nutrientes inciden en la localización de biomasa y especies de interés económico.No obstante, especialistas advierten que ciertos parámetros oceanográficos —como perfiles de velocidad de propagación del sonido, gradientes de presión y características del fondo marino— pueden tener aplicaciones estratégicas en materia de defensa, particularmente en operaciones submarinas y antisubmarinas.
En ese contexto, la discusión pública se amplía hacia la necesidad de resguardar información considerada sensible en un escenario geopolítico donde el Atlántico sur posee creciente relevancia. También se inscribe en el debate sobre los mecanismos de inteligencia y contrainteligencia vinculados a la protección de recursos naturales estratégicos y datos científicos de alto valor.
Mientras tanto, la campaña del R/V Roger Revelle avanza como parte de la cooperación científica internacional, con participación de instituciones argentinas y bajo condiciones formales establecidas por las autoridades nacionales.
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